Gastronomy in Cordoba - Noor

Cordoba is famous for many things and it's gastronomy is one of them. Today I am boasting about my experience at the recently opened restaurant Noor, a true gastronomical marvel tucked away in a small neighbourhood where the head chef and owner himself, Paco Morales was born.  

Noor meaning light in Arabic, is based on the 10th century Cordoban cuisine, when Córdoba was the most important city the world.  Using the same ingredients in thier dishes that were used then, it gives you the sensation that you have stepped back into that faraway time.  Paco Morales plays with textures, colours, aromas and of course flavours to awaken each and every sense.  The synchroneity of the service and explanation of the delightful dishes make it both a culinary and a historical experience and it is one not to be missed if you ever have the opportunity to be in Córdoba. 

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En la naturaleza, nada hay superfluo. Decía el filósofo cordobés Averroes. 

La naturaleza siempre tiene en cuenta todos y cada uno de los elementos que la componen, buscando lo práctico y lo bello al mismo tiempo.

Cuando decidimos ir al nuevo restaurante de Paco Morales teníamos las expectativas muy altas, el restaurante de un chef tan reconocido en nuestra propia ciudad y con una premisa que nos ilusionaba muchísimo. Traer al presente los productos y los sabores del s.X cordobés, la época de mayor esplendor de una de las ciudades que abarcó un conocimiento más basto. 

Te das cuenta de que estás ante un proyecto diferente desde el momento en que llegas al local, situado en el barrio natal de Paco, es una vuelta a sus raíces y una muestra de la confianza que tiene en lo que se esconde tras las puertas de Noor. Una apuesta por volver al origen de la comida andalusí volviendo a sus propios orígenes como persona.

El ambiente dentro es místico, pausado y embriagador, fuimos al pase de noche, la luz suave bañaba nuestras mesas e inmediatamente supimos que íbamos a experimentar sensaciones que nunca antes habíamos tenido en un restaurante. La actitud del servicio es simplemente perfecta, trabajan con una armonía y una sincronización que hipnotiza, dentro sólo hay margen para el placer en todos sus sentidos.

Los platos merecen una mención aparte, sin ser unos expertos gastronómicos ni pretendiendo serlos, nuestra sensación fue siempre de sorpresa. Sabores, texturas y presentaciones que nos dejaban literalmente con una sonrisa en la cara. Parecía que se reactivaban nuevos rincones de nuestro paladar, y por momentos era fácil imaginarse a sí mismo como el Califa en su suntuoso palacio de Madinat Al-Zahra.

Noor merece dejarse llevar, dejarse arrastrar por los embates de su creatividad. Una experiencia que no se olvida fácilmente.

Photography: Sttilo